MEDITACIÓN ATRAVES DE MÁNDALA
¿Por qué lo usan para meditar? Los mándalas son una excelente herramienta para practicar la meditación, relajarse y concentrarse. También son utilizados como recurso para el autoconocimiento. Dibujar o colorear estas figuras tienen un gran poder sanador en muchos aspectos. Esta técnica ayuda a despejar la mente y a encontrar la claridad para lo que realmente es importante. Su objetivo es el de mantenerte calmado y concentrado en una actividad creativa que despierta tu esencia espiritual. Al alejarte de los problemas, los conflictos y las preocupaciones de tu día a día, dedicas un tiempo a tu mente para relajarse y poner en orden todo tu caos mental.
La meditación con mándalas es de gran utilidad si te encuentras en un momento con mucho estrés, inquietud, angustia y negatividad. No hay nada que tengas que repetir y nada que tengas que recordar, ni tan siquiera debes tener alguna postura específica. Su tarea es muy sencilla, y es dejar que fluya tu proceso creativo interno.
En la actualidad… Como hemos comentado anteriormente los mándalas han ido adquiriendo una mayor popularidad en el mundo occidental, y en concreto se están aprovechando sobre todo sus beneficios en el alivio del estrés. En el caso de los niños:
- Ayuda a focalizar la atención y a expresar sentimientos mediante la elección de los colores.
- Induce la concentración.
- Ayuda a mejorar la motricidad fina. En el caso de los adultos:
- Pintar mándalas ayuda a relajarse, descansar la mente y los sentidos mediante sus imaginativas formas y figuras. Es un modo sencillo de “desconectar”
Existen mándalas de gran complejidad estética, con lo cual, la elección de los colores nos obliga no solo a fijar mejor nuestra atención, sino a jugar con las sensaciones de esas tonalidades. Hay quien se inclina por la elección de unos colores oscuros, algo que, al final, dará como resultado un mándala particular que reflejará su estado de ánimo. Así pues, al terminar este ejercicio nos obligará a tomar conciencia de nuestras propias emociones a través de dichos colores. En el caso de los niños, por ejemplo, resulta muy ilustrativo. ¿Cómo se medita con el mándala? Veamos detalladamente qué es lo que necesitas para practicar la meditación con el mándala. Antes de nada, es necesario que prepares un espacio en el que te encuentres cómodo, es importante que ese espacio o habitación estén limpios y ordenados, ya que tu mente se sentirá mejor. Deja que, entre el aire limpio, y si es posible la luz natural del sol. Prepara un ambiente sin distracciones y acomódate para generar la mejor energía que te sea posible. Ponte en silencio, o si lo prefieres pon una música de meditación que te ayude a concentrarte. El mándala que ya tienes previamente dibujado y coloreado acomódalo frente a ti a la altura de tus ojos, ya sea en una mesa o una silla. Ponte delante de él en una posición cómoda, en el suelo o donde te encuentres mejor. A continuación, cierra los ojos, concéntrate en tu respiración y deja que se calme el flujo de tus pensamientos. Cuando ya te encuentres algo más en calma abre los ojos y mira el mándala, obsérvalo desde el centro del dibujo, deja que te atrape su energía y a su vez envíale tú la tuya. Solo tienes que observarlo y concentrarte en sus figuras y colores. En este punto solo tienes que respirar y entregarte a la meditación con el mándala.




Comentarios
Publicar un comentario